Descubre Sri Lanka

Antigua Ceylan, “La Lagrima de la India”, una isla abarcable por su tamaño y su hospitalidad, casi podría decirse que es la isla perfecta: ni muy grande para perderse en una visita interminable, ni demasiado pequeña para recorrerla con rapidez. Con una espectacular orografía y una vegetación tupida, bosques ideales donde se han instalado a vivir toda clase de animales y plantas.

Todo esto sumado al carácter afable de sus gentes, permite unas vacaciones ideales.

Actualmente la isla ya cuenta de playas aceptables con nuevos y modernos establecimientos hoteleros que les dan un verdadero valor a su entorno costero. En los viajes de Novios que visitan esta simpática isla que quieren completar con soleadas playas, les repetimos que ya no hace falta buscarlas en otros países, estas son correctas en todos los sentidos y se evitan gastos y tiempos extras…

Ésta modesta isla al pie del gran subcontinente indio, Sri Lanka, es una agradable sorpresa para los viajeros. Tiene una cultura robusta, una diversidad religiosa vinculante y una cocina para disfrutar. Estas son razones suficientes para encantar al viajero.

Agregue a esto, una vasta riqueza natural y el viajero puede pasar meses descubriendo esta pequeña isla. A pesar de su tamaño, Sri Lanka tiene una gran cantidad de experiencias en la finca de té, una idílica desconexión en la playa y una ruta histórica que se puede recorrer durante días. Su linaje holandés, británico y budista ofrece una variedad de experiencias para los amantes de la historia. Para aquellos que solo quieren relajarse, hay una amplia línea de costa completa disponible para quitarse los zapatos y simplemente observar el océano. Amplias aventuras en el mar, como el buceo, están disponibles para descansar y desconectar.

Cada rincón de la isla de Sri Lanka ofrece mucho de interés para los viajeros, ya que los lugares de interés turístico están muy repartidos. Destacamos, la capital, Colombo, el extremo sur de Galle, las colinas frías de Kandy y Nuwara Eliya y el circuito budista de Anuradhapura y sus alrededores, son los más visitados. Casi toda la costa este ofrece relajación junto a la playa con Trincomalee y Hikkadua, paradas obligatorias para cualquier viajero.

La belleza natural de la República de Sri Lanka salta a la vista en sus bosques tropicales, sus playas y en toda la extensión de su paisaje; a la belleza natural, se suma un rico patrimonio cultural que hacen que sea un destino de primer orden, pero el mayor valor del país lo constituye sus gentes, siempre serviciales, amables , diligentes y con ganas de agradar.